haiti_protest_2019.jpg

Caos, crisis social e inestabilidad en Haití

Las calles de Haití están colapsadas por una población hambrienta, desesperada, y frustrada.

Desde el pasado miércoles 6 de febrero, las calles de Puerto Príncipe se han colmado de una protesta social que ha estallado y ha provocado fuertes incidentes y violencia que ha ido incrementando con el paso de las horas. Este pasado lunes 11 de febrero, representó el quinto día de protestas contra el gobierno haitiano. No hay signos de que las protestas disminuyan o terminen pronto. Varias personas han muerto o han sido heridas. El presidente haitiano, Jovenel Moïse, y la policía nacional, no parecen tomar el control de la situación. Los manifestantes saquean, queman neumáticos en las calles y dificultan el tránsito en la capital, que imposibilita incluso la asistencia de cualquier tipo de asistencia sanitaria. 

Algunos manifestantes apuntan como el origen de todos los males del país, a la clase alta y los culpan de los problemas económicos actuales de Haití. Algunos piden al presidente Moïse que renuncie, citando su falta de liderazgo y su incapacidad para controlar la situación. Esta ronda de protestas está motivada por el rápido aumento de la inflación y los cargos de corrupción contra el gobierno de Moïse.

Todas las empresas e instituciones están cerradas. Algunas instituciones internacionales han alentado a sus empleados a abandonar el país. Las calles son muy inseguras. Hemos pedido a nuestros empleados de NPH en Haití, y a nuestros niños en Kenscoff y en Tabarre, que permanezcan en casa. Los visitantes y voluntarios internacionales se han visto obligados a abandonar el país de inmediato, y toda visita ha sido cancelada.

 

Nuestros programas de NPH

Nuestros niños, empleados y nuestros voluntarios, permanecen tranquilos a pesar de la gravedad y la inquietud que están viviendo, y nuestros programas de ayuda a la comunidad permanecen abiertos, especialmente nuestros hospital St. Damien, el único hospital especializado en pediatría infantil en un país donde sobreviven 11 millones de habitantes, 3 millones de los cuales son niños.

Nos hemos quedado sin luz y sin gas en nuestro hogar en Kenscoff, lo que significa que nos hemos visto obligados a cocinar para más de 400 niños con carbón de leña, que se nos está acabando. Los grandes supermercados, empresas y bancos permanecen cerrados, y los alimentos han alcanzado precios desorbitados, igual que la gasolina y otros suministros. Estamos haciendo lo imposible por atender a los enfermos y garantizar la comida para nuestros niños.

Necesitamos garantizar la comida, suministros y medicamentos para nuestros niños del hospital St. Damien y para los niños de Kenscoff, pero también para nuestros empleados, doctores, enfermeras y sus familias. Os solicitamos vuestra AYUDA INMEDIATA.

AYÚDANOS -->

voluntario-boton.png
Apadrina un niño en Latinomerica
visita el blog de NPH
 

Más preguntas sobre NPH?

Nos gustaría informarte lo mejor posible y por eso estamos a tu disposición para responder tus preguntas sobre un proyecto en concreto o las necesidades de nuestros niños.

93 434 20 29
Horario: L-V de 9-14 / 15:30-18:30
Escríbenos un email